XXXII Congreso Argentino de Psiquiatría - 2017









XXXII CONGRESO DE APSA
Consumos problemáticos.
Compromiso de la Psiquiatría y la Salud Mental con la Comunidad.

PALABRAS DE BIENVENIDA

Desde un primer momento cuando nos abocamos a imaginar este XXXII Congreso advertimos que no sólo estábamos ante una temática de rigurosa actualidad sino también controvertida y más aún, nos encontrábamos frente a un auténtico desafío ya que se trata de una problemática que interpela a los psiquiatras, a otros profesionales del equipo de Salud Mental, de la medicina en general; a la familia, a la sociedad, y al Estado.

Es imposible de abordar desde un sólo aspecto porque presenta múltiples ejes, miradas y posiciones y se ha convertido en la llamada “epidemia contemporánea”.

Solamente el trabajo en común, con estrategias claras, concisas y coherentes permiten el afrontamiento de esta problemática.

No existe ninguna forma de consumo que asegure que no implicará riesgos y que estos no sólo dependen de las sustancias empleadas y sus características, sino también de la persona que las usa y del ambiente o entorno en el que se consuma.

Cuando pensamos en el consumo lo hacemos desde una tríada: las sustancias, las personas y el contexto socio cultural, en un entramado, donde cada uno de estos tiene infinitas variables que interactúan, de allí la complejidad de este articulado y las dificultades para su abordaje.

Es posible distinguir diferentes modalidades de consumo en función de su forma de utilización: uso, abuso y, dependencia o adicción. Cada uno de ellos con características singulares y contextuales diferentes.

Si nos remontamos al diccionario de la Real Academia, el término "adicto" procede del vocablo latino addictus, que tiene su referente en una figura histórica. Addictus fue un personaje de la antigua Roma, muy famoso por su habilidad para gastar rápidamente el dinero que le prestaban sus acreedores. Addictus derrochaba todo el capital del que disponía en disfrutar de los placeres de la vida, no privándose de ningún capricho. Dado que su capacidad para gastar superaba su habilidad para ahorrar, addictus pasó a usarse para definir el comportamiento de aquellos que sienten una necesidad compulsiva por consumir un bien concreto.

Desde la historia a la actualidad el consumo problemático sigue siendo un desafío.

En los servicios de salud las consultas son múltiples, no sólo puntualmente cuando el paciente acude por su problemática, sino en las urgencias y sus consecuencias. Intoxicación aguda, policonsumo, excitación psicomotriz, lesiones por caídas, por peleas, por accidentes de tránsito, etc.

El consumo problemático supera lo individual, constituyendo un tema familiar, social, sanitario, cultural, de políticas públicas, atravesado por múltiples intereses que para planear estrategias de abordaje es indispensable el trabajo en equipo y planificado teniendo en cuenta estas innumerables variables.

Como psiquiatras y trabajadores de la Salud Mental no debemos olvidarnos que detrás de cada persona con consumos problemáticos hay una historia singular que nos interpela.

Deseamos que este XXXII Congreso sea un espacio de debate constructivo y surjan propuestas, alternativas y estrategias que nos sigan desafiando y comprometiendo en nuestro trabajo como psiquiatras.


Prof. Dra. Analía Ravenna
Presidente APSA